jueves, 2 de junio de 2011

DDT EFECTOS ESPECIALES. LOS INICIOS DEL MAQUILLAJE FX EN EL CINE ESPAÑOL.



Los efectos especiales de maquillaje en España, nacen de la mano de David Martí, David Alcalde y Tato Pons, cuando deciden adentrarse en un terreno desconocido hasta ahora en España con la creación de la empresa DDT Efectos Especiales en 1991.

Los comienzos para los jóvenes fundadores de apenas 20 años, fueron muy duros ya que el trabajo por aquellos años era escaso.
En un principio, DDT no pudo especializarse y tuvo que hacer de todo, desde ficticios de comida, lluvias, explosiones o impactos de bala.

En un pequeño taller comenzó la andadura profesional de lo que sería la primera empresa dedicada a los efectos especiales del maquillaje en España centrándose de forma exclusiva en la publicidad porque las circunstancias cinematográficas del momento no les permitían otra cosa ya que la mayoría de las películas de entonces se centraban en géneros como comedias, dramas…géneros en los que los efectos especiales de maquillaje tenían poca cabida. Pero en los últimos años esta tendencia ha cambiado gracias al interés por el cine de terror.
Tato Pons, abandonó la empresa al segundo año dada la situación sin embargo Alcalde y Martí siguieron manteniendo el local a duras penas.
Por aquella época DDT llevó acabo un par de trabajos interesantes (una sirena para Liberto Jeans o unas ranitas para un anuncio de chicles Trex). Estas dos colaboraciones les permitieron generar efectos muy diversos y experimentar con técnicas poco habituales en producciones de cine.

Davi Martí consigue en ese entonces contactar con Dick Smith, lo que le sirvió para resolver dudas en el terreno técnico y la elaboración de los trabajos.
Hasta este momento, el conocimiento específico de los materiales como el Foam Latex experimentó serias lagunas que impedían lograr un acabado perfecto de las prótesis, pero esto cambió cuando aparece Dick Smith.

El contacto con otros países, en especial con Estados Unidos, permite la utilización de nuevas técnicas en el taller que dan lugar al inicio de una etapa de evolución en los proyectos, optando a mayores presupuestos y mejores condiciones de trabajo. Se imponen ahora condiciones de tiempo necesarias y preparación para conseguir los resultados de calidad que solo podían verse hasta entonces en producciones de otros países.

Se creó entonces una escuela de efectos especiales, cuyos cursos eran de dos meses, aunque en la mayoría de los casos los alumnos se quedaban 5 o 6 meses. La escuela funcionó entre 1992 y 1994, pero Screaming (así era el nombre de la escuela), tuvo que cerrar porque era deficitaria.

En este entonces, se crea un departamento de diseño y construcción de mecanismos. Con ello DDT llevó a cabo la experiencia de dar animación a sus propias creaciones. Técnicas como animatrónicos impulsados por servomotores o pistones neumáticos e hidráulicos y controlados por radio o por soportes electrónicos e informáticos fueron desarrollándose.

La empresa inició entonces una toma de contacto con jóvenes directores españoles que iban a realizar sus primeros cortometrajes, y se hizo partícipe de ellos. De este modo, la empresa entró en contacto con personalidades como Jaume Balagueró con quien colaboró en cortos como Alicia y Días sin luz o películas como Los sin nombre, Darkness y Frágiles.
Pero el gran trabajo llegó con el corto de Nacho Cerdá, Aftermath, donde surgió el primer contacto con Skin- Flex 3, un material traslúcido de moda en Estados Unidos, antes de que llegaran las siliconas. Se trataba de hacer dos cuerpos enteros a los que posteriormente se practicaría una autopsia.
El éxito del corto permitió  a DDT ponerse  en contacto con Guillermo Toro, que quedó fascinado con el resultado en el Festival de Cinema Fantástic de Sitges y propuso a la empresa realizar los efectos especiales de la película El espinazo del Diablo.

Tras un fracaso en la película Atolladero de Óscar Aibar en 1993, DDT decidió dedicarse a la publicidad y le surgieron trabajos importantes en 1997 como el anuncio de Citroën Saxo de Enda McAnion basado en la película Abierto hasta el amanecer, con la aparición de vampiros, murciélagos, cabezas que explotaban…
Tras esto, la campaña de cerveza Estrella Damm los contrató para crear animatrónicos que luego serían extraterrestres en la terraza de un bar.
Deciden en este entonces dedicarse íntegramente al maquillaje de efectos especiales y en 1998 dan el gran salto a la pantalla al colaborar en la película Los sin nombre de Jaume Balagueró.
En 1999 el debutante Daniel Monzón recurrió también a los servicios de DDT para El corazón del guerrero donde tuvieron que recrear ratas animatrónicas y una momia. De este mismo año es La mujer mas fea del mundo, largometraje de Miguel Bardem en el que los efectos simulan como una mujer preciosa se convierte en una mounstruosidad. En este largometraje se integran algunas técnicas como la animación en 3D.

A partir del 2000 el trabajo fue muy intenso a causa de los efectos de maquillaje y dummies de la película de Álex de la Iglesia, La comunidad.
Más tarde DDT colaboró por primera vez con la Fantastic Factory de Brian Yuzna para recrear las criaturas de Arachnid.
Otras colaboraciones fueron Torrente 2, de Santiago Segura, en la que se tuvo que diseñar un dummy de un mono; en Lucía y el sexo, de Julio Medem, donde se generó un pene mecánico y prótesis para generar un parto.
A partir de entonces las colaboraciones fueron en aumento, así en 2005 tuvieron que recrear para la película Fausto 5.0 de Isidro Ortíz, perros atropellados, cicatrices, prótesis de heridas….
Otras películas de las que fueron partícipes para realizar los efectos especiales de maquillaje fueron: Darkness de Jaume Balagueró, Piedras, Guerreros, El alquimista impaciente y Hable con ella una gran colaboración con El Deseo de Pedro Almodóvar, donde tuvieron que reconstruir una Paz Vega gigante completamente desnuda.

Este año finalizó con la película Second Name de Paco Plaza, un thriller de suspense con secta satánica. Tras otras producciones como Palabras encadenadas y Buen viaje Excelencia, llegó la gran aventura americana: Hellboy. Supuso un antes y un después en la carrera de DDT, y dio paso a la colaboración con empresas como Cinovation o Spectral Motion. El trabajo de la empresa se centraba en el horripilante personaje Koenen, interpretado por Lada Beran.
Para crearlo, aparte el maquillaje, hizo falta crear un muñeco de cuerpo entero y un busto animatronic del mismo, además de una mano mecánica, un peto y varios modelos de máscaras.

Este rodaje en Praga, enlazó con la segunda película de Paco Plaza, Romasanta, para la que sin descanso, DDT tuvo que diseñar y fabricar diferentes estados de una transformación de lobo a humano.

Ya en 2003 la empresa colaboró en películas como Terapia o Hipnos, y , en la exitosa película de Alejandro Amenábar, Mar adentro, para la que diseñó una prótesis de barriga embarazada para la actriz Clara Segura.

Durante el año siguiente se participó en películas de aire fantástico, como La monja, un recital gore con degollaciones, amputaciones de extremidades y una monja asesina.
En este año, Frágiles, supuso una colaboración más con Jaume Balagueró, en este caso DDT tuvo que realizar varios animatronics  para roturas de huesos.

Tras estos duros años, la empresa logra finalmente hacerse con un Oscar al mejor maquillaje por El laberinto del fauno, en 2006.

Paula Hermida Iglesias

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